Cada cuánto tiempo hay que lavar las sábanas (según la ciencia)

Con qué frecuencia lavar la ropa de cama para evitar la acumulación de bacterias

Andrea Hidalgo - 2020-01-28 12:51:00 - Trucos caseros

¿Podrías calcular cuánto tiempo pasas a la semana en la cama? Si tomamos como ejemplo del buen dormir, es decir, las 8 horas de sueño recomendadas, y las multiplicamos por los 7 días de la semana, salen 56 horas entre las sábanas, mantas o edredón.

Esto nos lleva a pensar que, si nos cambiamos cada día de ropa porque adquiere olores y pueden caerle distintas manchas, ¿no deberíamos lavar con más frecuencia las sábanas en las que dejamos restos de piel, sudor, pelos o saliva? Veamos lo que dice la ciencia sobre cada cuánto tiempo hay que lavar las sábanas.

Cuál debe ser la frecuencia de lavado de las sábanas

cada cuánto lavar las sábanas

Un microbiólogo y patólogo de la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York, Philip Tierno, reveló en un artículo publicado en 2016 la respuesta a esta pregunta: ¿con qué frecuencia se deben lavar las sábanas? La respuesta fue contundente: las sábanas han de lavarse una vez a la semana. Veamos por qué...

Hace unos años, un estudio nos reveló cuánto tiempo de nuestra vida lo invertíamos entre las sábana. ¿Adivinas cuánto? Pasamos 25 años durmiendo, es decir, un tercio de nuestras vidas lo dejamos en la cama. 

Por lo tanto, si invertimos todo ese tiempo, fundamental y necesario por otra parte, entre las sábanas, ¿no deberíamos mantener el entorno limpio y libre de bacterias? Y es que, no llegamos a imaginar la cantidad de vida, además de la nuestra, que pulula entre nuestra ropa de cama.

Philip Tierno, reveló en un artículo publicado en 2016 cuantos patógenos puede haber en una cama: 

"Tiene esporas de hongos, bacterias, caspa de animales, polen, tierra, pelusas, agentes de lo que sea que estén hechas las sábanas, material colorante, todo tipo de excrementos del cuerpo, incluyendo sudor, esputo, excreciones vaginales y anales, orina, células de la piel..."

Tierno reveló que junto a todo esto que seguro te ha hecho poner cara de asco, hay restos de maquillaje, cremas, aceites corporales e incluso comida, ya que algunas personas se llevan la cena o el desayuno a la cama. 

Por otro lado, en un estudio de 2015 que evaluó el nivel de contaminación por hongos en la ropa de cama, se descubrió que tanto las almohadas de plumas como las sintéticas que tienen entre año y medio y veinte años pueden contener entre 4 y 17 especies diferentes de hongos. Y con el tiempo, según explicó Tierno, la cantidad de hongos, bacterias y muchos otros desechos que se acumulan puede llegar a ser dramática.

Estos microbios domésticos pueden afectar nuestra salud de manera negativa, sobre todo a aquellas personas que tienen algún tipo de alergia. Y es que, los ácaros y sus excrementos encuentran entre las sábanas y el colchón un verdadero buffet libre. Pero, estos alérgenos pueden hacer que te despiertes con la nariz tapada, que provoquen o exacerben las alergias o que agraven el asma.

Por lo tanto, es imperativo mantener la cama relativamente limpia para no sobreexponer el cuerpo a estos alérgenos más de lo debido.

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Conclusión

Todos los restos humanos y los ácaros, hongos y otras bacterias que se alimentan de ellos, pueden acumularse y multiplicarse si no lavamos las sábanas una vez a la semana. 

Y es que, aunque no existe un estudio formal sobre la frecuencia con la que se debe lavar la ropa de cama, estas indicaciones de Philip Tierno, microbiólogo, pueden servirnos como orientación o recomendación para mantener limpio el entorno donde pasamos tantas horas a la semana (recordemos que habíamos calculado unas 56 horas, que acaban convirtiéndose en 25 años entre las sábanas).

Por lo tanto, aunque nadie vaya a señalarte con el dedo si llevas dos semanas sin cambiar las sábanas porque no has tenido tiempo o porque cambiar la funda de tu nórdico te supone un verdadero esfuerzo físico, al menos intenta airearlo en el exterior, si hace ya días que no lo cambias. Y, por supuesto, ventila cada día tu habitación y orea las sábanas mientras haces la cama, así como golpear las almohadas y cojines para eliminar el mayor número posible de ácaros u otras bacterias.