Cómo se llaman las estrofas según su número de versos (con ejemplos)

Clases de estrofas según sus versos

Alba Caraballo - 27 de octubre de 2020 - Educación

Un poema suele estar compuesto de versos y estrofas que poseen un ritmo determinado que se consigue mediante la medida silábica de los versos, la rima y los acentos.

De esta manera, la estrofa es un conjunto de dos o más versos que poseen una estructura y una rima que se repite a lo largo de un poema. Existen distintas clases de estrofas según el número de versos que contienen. Por ejemplo, si agrupamos dos versos, estamos hablando de un pareado. Si agrupamos tres versos, es un terceto; cuatro un cuarteto, una redondilla, un serventesio o una copla. Pero, veamos con más detenimiento y, sobre todo, con ejemplos, cómo se llaman las estrofas según su número de versos.

Clases de estrofas según su número de versos

Estrofas de dos versos: Pareado

En un pareado riman dos versos entre sí y pueden ser de arte mayor o de arte menor. Es la estrofa más sencilla. 

El que tiene vergüenza
ni come, ni almuerza.

La primavera ha venido
nadie sabe cómo ha sido.

Estrofas de tres versos: terceto

El terceto es una estrofa de arte mayor, es decir, en sus estrofas tiene versos de nueve a doce sílabas. En general, los tercetos no suelen ir solos, sino con otros tercetos. De esta forma, son frecuentes los tercetos encadenados.

Mas ya parece que mi pluma sale 
del término de epístola, escribiendo
a ti, que eres de mí lo que más vale

Francisco de Aldana

Jurábasme, si ausente yo estuviese,
que ni el agua sabor ni olor la rosa
ni el prado hiera para ti tuviese.

Garcilaso de la Vega

Estrofas de cuatro versos: cuarteto, cuaderna vía, serventesio, redondilla y seguidilla

El cuarteto es una estrofa formada por cuatro versos. Es una estrofa de arte mayor. Tiene una rima consonante con un esquema ABBA.

Ver también: diferencia entre rima asonante y consonante

Un soneto me manda hacer Violante, 
que en mi vida me he visto en tanto aprieto; 
catorce versos dicen que es soneto: 
burla burlando van los tres delante.

Lope de Vega

Remanso de bondad, en que mi herida
me bordas tú de rosas. -Pura, esplende
una estrella en el ocaso. De ella pende
-de tu mano mi corazón- la vida.

Juan Ramón Jiménez

La cuaderna vía está formada por cuatro versos alejandrinos, es decir por versos de catorce sílabas que tienen la misma rima. Es el tipo de estrofa de la métrica española utilizada por el Mester de Clerecía, una escuela narrativa medieval que surgió alrededor del siglo XIII y XIV.

Mester traygo fermoso, non es de joglaria
mester es sen pecado, ca es de clerecía
Fablar curso rimado por la cuaderna vía
a síllabas cuntadas, ca es grant maestría.

Hermoso oficio os traigo, no es de juglaría
oficio es sin pecado, porque es de clerecía
mis versos riman como en la cuaderna vía
contando bien las sílabas, esto es gran maestría.

Libro de Alexandre

El serventesio es una estrofa? compuesta de cuatro versos de arte mayor, generalmente endecasílabos, de rima consonante y alterna (ABAB).

Yo soy aquel que ayer no más decía 
el verso azul y la canción profana,
en cuya noche un ruiseñor había
que era alondra de luz por la mañana. 

Rubén Darío

Y encontré mi ilusión desvanecida
y eterno e insaciable mi deseo;
palpé la realidad y odié la vida;
sólo en la paz de los sepulcros creo.

José de Espronceda

La redondilla es una estrofa de cuatro versos de arte menor, es decir, consta de ocho sílabas o menos de ocho, con rima abba.

Si no me le hubieras dado,
no me quejara de ti;
pero una vez dado, sí,
por habérmelo quitado;

Calderón de la Barca

Cultivo una rosa blanca, 
en julio como en enero, 
para el amigo sincero 
que me da su mano franca.

José Martí

La seguidilla es una estrofa de cuatro versos. De ellos, el segundo y cuarto son pentasílabos (5 sílabas) y riman en asonante, y el primero y tercero son heptasílabos (7 sílabas) y quedan libres. A esta se le conoce como seguidilla simple, pero si se le añaden tres versos: dos pentasílabos que riman entre sí, en asonante, y un heptasílabo central suelto en medio, se conoce como seguidilla compuesta.

Amores, si yo quiero,
tengo a manojos;
pero en ti, vida mía,
puse mis ojos. 

Si me quieres, te advierto
que soy casado.
Mira, no digas luego
que te he engañado.

Estrofa de cinco versos: lira y quintilla

La lira es una estrofa de cinco versos que combina versos de siete y once sílabas con rima aBabB.

Mil gracias derramando
pasó por estos sotos con presura,
y, yéndolos mirando,
con sola su figura
vestidos los dejó de su hermosura. 

San Juan de la Cruz

Si de mi baja lira 
tanto pudiese el son que en un momento 
aplacase la ira 
del animoso viento 
y la furia del mar y el movimiento... 

Garcilaso de la Vega

La quintilla es una estrofa de cinco versos que fue muy utilizada en el Barroco. Sus versos son de arte menor y la rima se combina a voluntad del poeta, siguiendo estas características: 

  • No puede haber tres versos seguidos con la misma rima.
  • No tiene que quedar ningún verso suelto.
  • No puede acabar en pareado.

Ni el vino blanco imagino
de cuarenta años tan fino
como tu boca olorosa:
que, como al señor la rosa,
le huele al villano el vino.

Lope de Vega

Si los hombres más despiertos
se ven en trances amargos,
en tan grandes desconciertos,
justo es traer abiertos
muchos ojos, mas que Argos.

Cancionero de Úbeda

Ver también: trivial de literatura para jugar con amigos

Estrofas de seis versos: estrofa manriqueña

La estrofa manriqueña está formada por seis versos, dos de ellos de cuatro sílabas (el tercero y el sexto) y el resto de ocho sílaas.

Esos reyes poderosos
que vemos por escrituras
ya pasadas,
con casos tristes, llorosos,
fueron sus buenas venturas
trastornadas.

Jorge Manrique

Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando.

Jorge Manrique.

Estrofa de ocho versos: octava real y octavilla 

La octava real es una estrofa de ocho versos con rima consonante y de arte mayor con esquema ABABABCC.

Cerca del Tajo en soledad amena,
de verdes sauces hay una espesura,
toda de hiedra revestida y llena,
que por el tronco va hasta la altura
y así la teje arriba y encadena,
que el Sol no halla paso a la verdura;
el agua baña el prado con sonido
alegrando la vista y el oído.

Garcilaso de la Vega

La octavilla es una estrofa de ocho versos de arte menor, con rima consonante y rima libre.

Veinte presas
hemos hecho
a despecho
del inglés
y han rendido
sus pendones,
cien naciones
a mis pies.

José de Espronceda

Estrofa de diez versos: décima

La décima es una estrofa de diez versos octosílabos creada por el músico y poeta murciano Vicente Espinel en el año 1591. Sus rimas son consonantes con esquema abba accddc.

Cuentan de un sabio que un día
tan pobre y mísero estaba,
que sólo se sustentaba
de unas hierbas que cogía.
¿Habrá otro, entre sí decía,
más pobre y triste que yo?;
y cuando el rostro volvió
halló la respuesta, viendo
que otro sabio iba cogiendo
las hierbas que él arrojó.

Calderón de la Barca

Estrofa de catorce versos: soneto

El soneto es un poema de catorce versos en cuatro estrofas: dos cuartetos y dos tercetos. Su estructura es ABBA ABBA CDC DCD, aunque en los tercetos admite variaciones de rima.

Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora a su afán ansioso lisonjera;

mas no, de esotra parte, en la ribera,
dejará la memoria, en donde ardía:
nadar sabe mi llama la agua fría,
y perder el respeto a ley severa.

Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
medulas que han gloriosamente ardido,

su cuerpo dejará, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrá sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado.

Francisco de Quevedo

Otras estrofas: el romance

El romance es una serie ilimitada de versos octosílabos en la que riman los versos pares con rima asonante. Aunque el romance tuvo su esplendor en el Barroco con Lope de Vega, Góngora o Quevedo, se ha cultivado en todas las épocas de nuestra historia literaria, desde el siglo XV hasta hoy.

Verde que te quiero verde 
verde viento. Verdes ramas. 
El barco sobre la mar 
y el caballo en la montaña. 
Con la sombra en la cintura 
ella sueña en su baranda, 
verde carne, pelo verde, 
con ojos de fría plata. 
Verde que te quiero verde -
bajo la plata gitana, 
las cosas la están mirando 
y ellas no puede mirarlas. 

Federico García Lorca