Qué son las casas y colegios Passive House y cómo funcionan

Proyecto Passivhaus para las escuelas y casas del futuro

Alba Caraballo - 11 de enero de 2021 - Ciencias

¿Has oído hablar de las casas y colegios Passive House o Passivhaus? Es un concepto que surge en Alemania y ya se lleva aplicando desde hace años en países del norte de Europa. Este sistema está llegando a España como una alternativa más sensata y ecológica no solo para aplicar en escuelas, sino también en casas, oficinas, gimnasios, guarderías, edificios oficiales, etc. 

Se trata de lograr que los edificios escolares y las viviendas sean energéticamente eficientes y, de esta manera, tanto calentarlos como enfriarlos, tenga un mínimo impacto sobre el clima, mientras permiten que los usuarios tengan una estancia agradable. El proyecto Passive House o Passivehaus tiene, por lo tanto, como objetivo lograr mejorar los edificios dedicados a la educación y las viviendas en términos de ahorro energético y, por extensión, económico.  

Ver también: Cómo aprovechar la energía solar en las casas

Proyectos Passivhaus en escuelas

Imagen: Escuela de Casa Pasiva Justus Liebig en Waldshut - arquitectos Harter y Chancellor, Waldkirch (2003)

En el norte de Europa, cada vez se construyen más escuelas nuevas utilizando el sistema de la casa pasiva (Passive House). Con ello lo que se pretende es lograr un estándar de ahorro energético alto, es decir, lograr que sean edificios con un bajo consumo de energía.

Y es que, en muchas ocasiones, los edificios clásicos escolares no cumplen con las expectativas actuales en torno al consumo de energía, así como la temperatura en las clases y su idoneidad para el uso por parte de niños y profesores. Hay colegios donde las aulas parecen hornos en invierno, las calefacciones funcionan a pleno rendimiento para suplir el aire que se escapa debido al pobre aislamiento; mientras que en otras, los niños pasan frío durante todo el invierno.

De igual manera, en países más calurosos en verano como España, las escuelas han de tener en cuenta diseños de arquitectura bioclimática que eviten el exceso de insolación. Por ejemplo, basta con una marquesina sobre un hueco en la fachada para evitar que el sol incida directamente en el aula en verano, y sí permite que en invierno, cuando el sol está más bajo, entre para calentar.

El resultado de todo ello, es un gasto energético enorme y unos usuarios de aulas y despachos en los colegios insatisfechos. La idea de crear Colegios Passivhaus parte de la idea de crear Casas Pasivas para poder crear una experiencia más agradable para todos.

Cómo es una escuela Passivhaus

Los criterios que ha de cumplir un Colegio para lograr la certificación de Passivhaus son: 

- El edificio escolar debe contar con un equipo de ventilación controlada que permita intercambiar el aire que sale y el aire que entra. 

- La ventilación ha de realizarse en función del nivel de "contaminación" del aire interior, nunca con equipos que funcionen permanentemente. 

- El calor dentro del aula, no puede escaparse a través de las paredes o los huecos en ventanas.

- El edificio debe limitar las asimetrías de temperatura, es decir, la zona en la pared no deberá estar mucho más fría que el centro de la habitación.

- El aislamiento del edificio debe ser muy hermético.

- El requerimiento anual de energía primaria para toda la energía no renovable suministrada al edificio escolar debe ser menor o igual a 120 kWh / (m²a).

- Para garantizar el confort de verano en una escuela de casa pasiva, las temperaturas superiores a 25 ° C deben limitarse a menos del 10% de las horas de uso. 

Qué es realmente una Casa Pasiva

Las casas pasivas son edificios que permiten un enorme ahorro en calefacción durante los meses fríos. ¿Sabes cómo funcionan estos edificios especialmente eficientes desde el punto de vista energético?

Ver también: Cómo ahorrar calefacción en casa

En muchos países, durante los meses fríos, no es posible vivir sin calefacción, chimenea o radiadores. Sin embargo, muchas casas están tan mal aisladas que, en estos meses, el gasto de calefacción se multiplica sustancialmente para afrontar ese escape de calor desde el interior de la vivienda hacia el exterior. Esto es debido principalmente a unos pobres y deficientes cerramientos o muros poco aislados. De hecho, incluso en casas bien aisladas térmicamente, se dan fugas de calor.

En este sentido, surgen las casas pasivas, que utilizan fuentes de energía "pasivas" que ya están disponibles. Estos incluyen:

- El calor residual tras su uso de los dispositivos eléctricos.

- El calor corporal de los residentes.

- El calor que entra en la vivienda procedente del sol a través de grandes ventanales (insolación).

Con simples medidas como esta, el sistema de calefacción convencional puede ser más pequeño o incluso no ser necesario.

Según los estudios realizados en países como Alemania, que ya utilizan el sistema Passivehaus, las casa pasivas consumen hasta un 90 por ciento menos de energía de calefacción que los edificios antiguos sin renovar. Es más, incluso comparándolos con edificios nuevos se logran ahorros del 30 al 45 por ciento. 

Las casas pasivas, por tanto, no solo benefician al clima, sino que para los propietarios o inquilinos, un edificio de este tipo se compensa con sus bajos costos de calefacción. 

¿Es Passive House un proyecto nuevo?

En realidad, es un proyecto que lleva funcionando ya unos cuantos lustros. Las primeras casas pasivas se construyeron en Alemania hace 25 años. 

De hecho, Passive House no es una marca protegida, sino un concepto de construcción que promotores y constructores pueden utilizar. 

El Passive House Institute (PHI) es un organismo independiente que ofrece la certificación "casa pasiva de calidad probada" para que los constructores puedan estar seguros de que su propiedad realmente cumple con los requisitos de una casa pasiva. 

Según datos de PHI, ahora hay más de 55.000 viviendas con la certificación de Passivhaus en casas pasivas en toda Europa y otras 10.000 en otras partes del mundo.

Fuentes:

https://passipedia.de
Jorge García, Arquitecto.