Cómo arreglar un desconchón en una pared. Bricolaje para principiantes

Grietas y abolladuras en la pared, ¿cómo taparlas?

Ernesto Díaz - 2019-02-01 11:42:00 - Bricolaje

Las paredes, a lo largo del tiempo, van sufriendo desperfectos debido al uso y a la humedad. Es posible que tu pared luciera perfecta recién pintada pero, a lo largo de los años, muestre rayaduras, griegas, agujeros de algún cuadro que ya no está o abolladuras.

En este punto puedes hacer dos cosas: invertir una parte de tu presupuesto en que un pintor la vuelva a dejar como nueva, o intentarlo tu mismo con estos trucos de bricolaje para lograr arreglar un desconchón en la pared.

Desperfectos y desconchones en la pared

Arreglar un desconchón en la pared

Es muy frecuente que las sillas dejen rozaduras e incluso grietas en la pared si están muy cerca de ella, o que al ir a clavar un cuadro, te quedara un agujero que salió mal, e incluso que una puerta sin tope haya dejado una marca en la pared.

En el día a día, pueden suceder muchas cosas que hacen que se deterioren las paredes de tu casa y que tú, aunque no seas un experto, puedes poner solución antes de que vayan a más.

En Quonomy.com te damos unos sencillos consejos de bricolage para principiantes y que logres arreglar esos desconchones en la pared de tu casa que la hacen lucir envejecida y abandonada.

Arregla el desconchón de la pared paso a paso

Antes de comenzar, prepara el material que necesitas. En este caso, para tapar desconchones en la pared, hazte con:

  • Trapo
  • Masilla
  • Espátula
  • Lija de grano fino

1. Lo primero que has de hacer es limpiar bien la pared que vas a arreglar, aquella en la que tienes alguna griega o abolladura. Con un trapo húmedo puedes eliminar el resto de polvo y suciedad antes de ponerte a trabajar.

2. Acerca una luz a la pared para ver bien dónde están los desconchones, ya que vas a arreglar esos desperfectos, puedes solucionar más de uno en la misma sesión. Coloca tu cara perpendicular a la pared y acerca la linterna del móvil para ver bien todas esas zonas que no se aprecian bien a simple vista.

3. Ahora has de comenzar a trabajar. Para ello necesitas masilla para paredes y una espátula. Serán tus herramientas de bricolaje. Lee bien las instrucciones del fabricante respecto a la masilla para conocer el tiempo de secado o el mantenimiento de la masilla para otras ocasiones. Si es tu primera vez, comienza por un agujero de algún clavo o un desconchón que no esté a vista de todos. Aplica un poco de masilla con la espátula y ayúdate de ella para extenderla. Aprieta lo suficiente como para que puedas tapar la grieta pero intenta no dejar surcos con los extremos de la espátula. Alísala bien hasta que quede lo más homogénea posible respecto a la pared.

4. Si has manchado con algún trozo de masilla la pared puedes eliminarla ahora con un trapo húmedo. Para que la la superficie se vea homogénea y que no quede un bulto en la pared, utiliza una lija de grano fino para unificar la pared y evitar que se note el parche de masilla que has puesto.

5. Una vez que tengas la pared lisa, ya solo te queda pintarla para darle un aspecto mucho más cuidado y nuevo a tu casa. Puedes dar una capa de imprimación a la pared y luego pintar del color que desees para tener un acabado más profesional.