Qué es un lapsus de memoria. Por qué tengo pérdidas de memoria repentinas

Causas por las que se producen lapsus mentales y no son el Alzheimer

Alba Caraballo - 19 de septiembre de 2018 - Psicología

Es posible que, en algún momento, intentaras recordar algo sencillo e inmediato y no fueras capaz. Por ejemplo, ¿qué has comido ese mismo día?, ¿dónde has aparcado el coche?, ¿a quién tenías que darle un recado?

Esos pequeños momentos en los que nos fallan los recuerdos se conocen como lapsus de memoria y, en general, son normales, le ocurren a todo el mundo en algún que otro momento de la vida. Sin embargo, si son frecuentes, es momento de analizar qué está ocurriendo. Conoce qué son los lapsus de memoria y por qué tenemos estas pérdidas de memoria repentinas.

Qué es un lapsus de memoria

Un lapsus de memoria no es otra cosa que la incapacidad momentánea de recordar algo, ya sea un nombre, un lugar, tu número de teléfono, dónde fuiste de vacaciones? Se trata de unos momentos en los que parecen no llegar los recuerdos pero, generalmente, vuelven y eres capaz de recordar aquello que parecía borrado de tu memoria.

Son breves contratiempos que pueden durar unos segundos, o incluso unos minutos. Los lapsus de memoria son muy comunes, le ocurren a la mayor parte de la población, sin embargo, sí nos deben alertar que algo está ocurriendo.

Antes de frustrarte y enfadarte contigo mismo porque no puedes recordar cosas sencillas, piensa cuál puede ser la causa a estos lapsus de memoria.

Por qué se producen los lapsus de memoria

1. La edad: a medida que nos hacemos mayores se vuelve más complicado recordar detalles sobre nuestras vidas o experiencias. Y, no pienses que es algo que le ocurre a los ancianos, a partir de los 30 años, el deterioro cognitivo se acelera y se vuelve más evidente después de los 50 años. Forma parte del envejecimiento natural del cuerpo humano. Sin embargo, varios estudios afirman que, al cerebro y a la memoria se les puede mantener en forma a través del entrenamiento. Determinadas actividades pueden prevenir e incluso revertir el deterioro de la memoria.

2. Tu memoria está sobrecargada: la memoria a corto plazo es la que mantiene información disponible durante cortos espacios de tiempo, por lo tanto, es un recurso limitado. Nuestro cerebro almacena recuerdos durante un tiempo, y después los elimina o los relega de tal manera que no están accesibles. Algunos estudios afirman que los adultos jóvenes tienen una capacidad de memoria a corto plazo de tres o cuatro recuerdos simples, por ello pueden ocurrir esos lapsus de memoria con recuerdos cercanos en el tiempo.

3. Deterioro cognitivo leve: es un tipo grave de pérdida de memoria, son personas que se quejan de pérdida de memoria constante y las personas que están a su alrededor también se dan cuenta. No es una situación igual a la que viven los enfermos y familiares de Alzheimer, ya que a diferencia de estos, el deterioro cognitivo leve no implica la pérdida del juicio o capacidad para razonar.

4. Estado depresivo: en algunos casos los lapsus de memoria están relacionados con estados como la depresión. Aun no se conoce bien la causa, pero los cambios cerebrales que se producen en estados de depresión inciden en la capacidad para recordar. Se piensa que la depresión reduce el volumen del hipocampo, que tiene un papel decisivo en el almacenamiento de los recuerdos. Además, es frecuente que, en estados depresivos, sufras pérdida del apetito, del sueño o falta de concentración, y esto, influye a la hora de tener problemas para recordar.

5. Falta de sueño: si llevas unas cuantas noches sin dormir o estás atravesando una época de insomnio, no le estás dando a tu cerebro el descanso que necesita. Lo recomendado para la salud mental y física es, al menos dormir 8 horas. ¿Qué tiene que ver el sueño con el cerebro? Mientras duermes, el cerebro sigue activo, sigue aprendiendo, recogiendo datos, creando recuerdos. Durante las distintas fases del sueño, el cerebro sigue presentando actividad. Es más, la memoria, es una de las funciones que más se benefician durante el tiempo en el que estamos durmiendo, ya que permite que nuevos recuerdos se almacenen en el cerebro.

6. Algunos medicamentos afectan a la memoria: determinados somníferos, antihistamínicos y otra serie de medicamentos pueden atontarnos. De tal manera que, si estás tomando alguna medicina que pienses que esté afectando a tu memoria y tu capacidad de recordar, es conveniente que consultes con tu médico.

7. El embarazo: es muy frecuente que las mujeres embarazadas tengan algunos lapsus de memoria. Se sienten más torpes, ya no solo físicamente debido al volumen de su barriga, sino también mentalmente, ya que suelen olvidar cosas. Se conoce como amnesia del embarazo o mumnecia y se suele producir porque las hormonas del embarazo, tan responsables de tantos cambios en la gestación, hacen que el cerebro se vuelva más sensible.