Qué sabias frases de Confucio pueden guiar tu vida

26 reflexiones de Confucio llenas de sabiduría y conocimiento

Alba Caraballo - 30 de abril de 2019 - Educación

La fisolofía de Confucio está tan cargada de sabiduría que hoy en día, todavía utilizamos y seguimos sus enseñanzas y su doctrina.

Esta selección de sabias frases de Confucio pueden guiar tu vida y ayudarte a ser mejor persona, enseñarte a respetar a los demás y reflexionar para mejorar tu conducta. Cada una de estas citas encierra toda una enseñanza sobre la que pensar y obrar en consecuencia.

Quién fue Confucio

Confucio fue un filósofo, maestro y político chino que nació en el año 551 a.C. y murió en el año 479 a.C. Sus enseñanzas están cargadas de tanta sabiduría que han traspasado fronteras y siglos para llegar hasta nuestros días donde se le sigue citando como modelo de ética y comportamiento.

Este pensador chino, plasmó su filosofía sobre política, educación y ética en una serie de reglas para vivir, pensar y actuar que se centran en: 

- El amor por el ser humano.

- El respeto y culto a los antepasados y los ancianos.

- La autodisciplina.

- El seguimiento de los rituales y la tradición.

- Buena conducta en la vida.

- El buen gobierno.

Este sabio dejó poco legado escrito, pero se conserva en las llamadas Analectas, una serie de conversaciones de Confucio con sus discípulos donde se condensa su doctrina, conocida como confucianismo.

Las frases de Confucio más sabias

De cada una de las enseñanzas de Confucio se extrae toda una filosofía de vida. No te pierdas estas frases del maestro chino que te llevarán a reflexionar sobre tu vida y cómo hacer de ella algo mejor cada día. 

1. Piensa en el mañana, el pasado no puede ser remendado.

Confucio nos dice que debemos mirar hacia delante y dejar atrás el pasado, si nos dejamos atormentar por él, no podremos seguir adelante.

2. Donde sea que vayas, ve con todo el corazón.

En cualquier cosa que hagas, desde la más insignificante, a la más importante, has de poner todo tu corazón.

3. En todo hay belleza, pero no todo el mundo la ve.

Debemos intentar mirar el lado bueno de las cosas, todo tiene su punto positivo. 

4. Dormí y soñé que la vida es bella, desperté y descubrí que la vida es un deber.

Los sueños solo son sueños, debemos poner los pies en la tierra y trabajar para poder alcanzarlos.

5. Actúa con amabilidad pero no esperes gratitud.

Si practicas la bondad con otra persona, no lo hagas esperando que te den las gracias, hazlo por el mero hecho de ayudar. 

6. Eres lo que crees.

Esto nos recuerda otra frase famosa "yo soy yo y mis circunstancias", de Ortega y Gasset.

7. La vida es sencilla, pero nos empeñamos en hacerla complicada.

Somos las personas quienes nos complicamos las situaciones y las relaciones.

8. Aprende con acierto. Cuestiona repetidamente. Analízalo con cuidado. Luego pon en práctica lo que has aprendido con inteligencia.

Confucio nos transmite una forma de vida basada en aprender, cuestionar, analizar y experimentar. Lejos de ser impulsivo, hay que valorar antes de hacer.

9. Se hicieron caminos para viajes, no destinos.

El objetivo es importante, pero debemos ser conscientes del camino que te lleva a alcanzarlo para no perderte nada.

10. Respétate a ti mismo y otros te respetaran.

Una de las máximas de Confucio era el respeto a los demás.

11. Oigo y olvido. Lo veo y lo recuerdo. Lo hago y lo entiendo.

La mejor forma de aprender es mediante la experiencia y la práctica.

12. El hombre que mueve una montaña comienza arrastrando pequeñas piedras.

No esperes alcanzar grandes objetivos sin trabajar o luchar por ellos

13. Tenemos dos vidas, y la segunda comienza cuando nos damos cuenta de que solo tenemos una.

En ocasiones, vivimos sin aprovechar cada segundo del día y sin valorar lo que tenemos.

14. El conocimiento real es conocer el alcance de la ignorancia.

Uno no se da cuenta de lo que sabe, hasta que se percata de todo lo que no sabe.

15. Elige un trabajo que ames, y no tendrás que trabajar un día en tu vida.

Seguro que entiendes a la perfección esta frase de Confucio, cuando uno ama su trabajo, no puede ser considerado un trabajo.

16. La esencia del conocimiento es tenerlo para usarlo.

De qué vale saber si no aplicamos en nuestras vidas ese conocimiento.

17. Cualquiera puede encontrar el interruptor después de que las luces están encendidas.

La victoria, el esfuerzo o el logro de otros no puede ser usado por uno mismo para obtener halagos.

18. No importa lo ocupado que hagas pensar que estás, debes encontrar tiempo para leer o rendirte a la ignorancia elegida por ti mismo.

Por más tareas que tengas en tu día, aprender, leer y adquirir conocimiento debe ser una de tus máximas, sino, serás un ignorante.

19. El hombre superior es modesto en su discurso, pero supera en sus acciones.

No te quejes de la nieve en el techo de tu vecino cuando tu propia puerta esté sucia.

20. Cuando veas a una buena persona, piensa en llegar a ser como ella. Cuando veas a alguien que no es tan bueno, reflexiona sobre tus propios puntos débiles.

Debemos aprender de lo bueno de los demás y observar las debilidades de los demás para no repetirlas nosotros.

21. El hombre que hace una pregunta es un ignorante durante un minuto, el hombre que no pregunta nunca es un ignorante de por vida.

Para poder aprender, mejorar y desarrollarte plenamente como persona, debes preguntar y cuestionar.

22. El hombre superior actúa antes de hablar, y luego habla de acuerdo con su acción.

Para poder ser una persona ética, debes ser coherente entre lo que dices y lo que haces.

23. Sólo los hombres más sabios y estúpidos nunca cambian.

Las personas nos equivocamos, reconocerlo y enmendar el error. Creer que estás por encima del bien y del mal y que lo sabes todo, solo te conducirá a la estupidez. 

24. Estudia el pasado, si quieres definir el futuro.

Los hombres debemos aprender de nuestra historia para no volver a cometer los mismos errores.

25. Nuestra mayor gloria no es no caer nunca, sino levantarnos cada vez que caemos.

No es malo fallar o fracasar, el error es no intentarlo de nuevo.

26. No impongas a los demás lo que tú mismo no deseas.

Un dicho de Confucio que tiene reflejo también en un refrán muy nuestro "no hagas aquello que no te gustaría que te hicieran a ti".