Cómo mejorar la comprensión lectora. Estrategias de lectura para niños y adultos

Claves para comprender mejor lo que lees o estudias

Alba Caraballo - 19 de abril de 2019 - Educación

En general, se estima que la edad adecuada para realizar el aprendizaje de la lectoescritura alrededor de los 6 años. Es una edad en la que los niños han adquirido las habilidades necesarias para poder dar el salto al mundo de las letras, escritas y leídas. Sin embargo, no solo es importante aprender a leer, sino aprender a comprender lo que se lee.

Es fundamental para poder afrontar otros aprendizajes, para estudiar, para enfrentarse con éxito a exámenes o para la vida diaria. La buena noticia es que la comprensión de la lectura puede mejorarse y, lo que es mejor, nunca es tarde para empezar a mejorar la comprensión lectora. Echa un vistazo a estas estrategias de lectura para niños y adultos. Son técnicas para entender bien lo que se lee.

Qué es la comprensión lectora

La comprensión de la lectura es el entendimiento de lo que significa un texto en particular. Se trata de comprender e interpretar las ideas que se tratan de transmitir, de tal manera, que seas capaz de explicarlas con tus propias palabras.

Para poder llegar a este punto, el cerebro no solo debe procesar las palabras que es capaz de leer, sino que ha de ser capaz de relacionarlas entre sí y encontrar el significado que encierran.

Muchos textos son claros, directos y concisos, sin embargo, otros encierran más mensajes de lo que pareciera en un primer momento. El autor puede querer mostrarse irónico, sarcástico o crítico, sin hacerlo abiertamente, sino usando giros, adjetivos u otros recursos literarios.

Sin tener una buena comprensión lectora, todos estos matices pueden pasarnos desapercibidos por lo que, tras haber leído un texto podemos haber perdido el significado completo del mismo.

La importancia de la comprensión lectora

La lectura es una habilidad que iniciamos durante la infancia, sin apreciar lo básico y fundamental que será a lo largo de la vida. Es tan importante aprender a leer y comprender correctamente lo leído que, de ello depende el éxito que tengamos en otros muchos aprendizajes. Y es que, la lectura es la base de todo conocimiento.

Debido a que la comprensión de la lectura es un proceso complicado, en el que intervienen varias funciones cerebrales, a menudo podemos encontrarnos dando vueltas a un texto o pasando los ojos a lo largo de los párrafos sin haber interpretado la idea del texto. En definitiva, no sabemos qué está intentando transmitir la lectura en su profundidad.

Sin embargo, a lo largo de la vida necesitaremos saber interpretar distintos tipos de textos, desde los más básicos a los más profundos. Por ello, tener una buena comprensión lectora es importante para:

- No solo para divertirnos con una lectura y comprender bien lo que el autor quiere transmitir, sino para estudiar bien y poder incorporar nuevos conocimientos.

- Para poder realizar otros aprendizajes. Incluso para aprender matemáticas debemos comprender bien lo que leemos.

- Desarrollar el pensamiento crítico.

- Mejorar el vocabulario y la capacidad expresiva de niños y adultos.

- Practicar la habilidad de comprender en general.

Estrategias para mejorar la comprensión lectora

Si crees que te cuesta concentrarte ante un texto y, en ocasiones, no comprendes bien los textos, es hora de ponerle remedio. Solo has de trabajar algunas estrategias como estas: 

Paso 1: Evita las distracciones

Cuando vayas a enfrentarte a un texto, ya sea de una lectura por placer o de los estudios, asegúrate que no tienes distracciones alrededor. Deja el móvil cuanto más lejos mejor, para evitar la tentación de mirarlo o responder constantemente a los mensajes que te llegan. Crea una atmósfera relajada y tranquila, libre de ruidos y otros elementos que puedan perturbarte y sacarte de tu concentración.

Paso 2: Lee en voz alta

Cuando te des cuenta que no estás comprendiendo bien el sentido del texto, vuelve a hacer la misma lectura en voz alta. Podrás escucharte a ti mismo, por lo que mejorará la atención que pones en la lectura. En ocasiones, solo es necesario escuchar un texto para llegar a comprenderlo ya que puede acabar con ese bloqueo mental momentáneo.

Paso 3: Párate cuando no comprendas lo que lees

Cuando te sientas confundido o hayas perdido el hilo, párate e intenta pensar en lo que has leído hasta el momento. ¿Serías capaz de resumirlo? Hazlo en voz alta. Después de hacerlo, compara lo que tu has resumido en voz alta con lo que pone en el texto y comprueba si has extraído lo más importante o se te han escapado puntos relevantes. Si estás en el segundo caso, es hora de pasar al paso 4.

Paso 4: Vuelve a leer la lectura

No tienes por qué leer como lo hacen los demás, ni ser el que más rápido se acaba un libro. Lo importante es quedarte con la esencia de lo que lees, si no lo has hecho, vuelve atrás en el texto y retoma el hilo. No sientas pereza o frustración al hacerlo. Puede ser que solo necesites leer una página o puede ser que tengas que volver muy atrás para recordar todo lo que has olvidado. Volver a leer estos pasajes te ayudará a refrescar tu memoria para que puedas entender e interpretar mejor las secciones posteriores del texto.

Paso 5: Habla sobre lo que has leído

En ocasiones, hablar con alguien sobre lo que has leído puede ayudarte a aclarar la confusión sobre el texto y a mejorar la comprensión lectora. Trata de explicar con tus propias palabras el sentido del texto y pide ayuda a otra persona sobre lo que no comprendes. Incluso, si nadie a tu alrededor puede discutir contigo sobre un capítulo o pasaje del libro, sigue siendo una actividad beneficiosa, ya que te obliga a expresar en voz alta lo que no entiendes. En ocasiones solo basta eso para que, mientras expones el problema, encuentres la solución o al menos, veas más claras las ideas que trata de transmitir la lectura.

Conclusión

Mejorar la comprensión lectora requiere esfuerzo, paciencia y tiempo. Pero, una vez que hayas interiorizado las técnicas para lograr comprender un texto verás que la lectura será más divertida, didáctica y enriquecedora.

Intenta no frustrarte si crees que progresas lento o si has de poner más esfuerzo que los demás en comprender un texto. Crea tu propio ritmo y siempre mantén ese equilibrio entre el placer por leer y leer de forma óptima.

Cuando vayas incorporando más lecturas a tu vida, verás que cada vez mejoras en la comprensión de lo que lees y, querrás plantearte nuevos retos para seguir explorando y aprendiendo.