Cómo y por qué soñamos. El enigma de los sueños

Curiosidades sobre los sueños que desconocías

Alba Caraballo - 28 de junio de 2019 - Curiosidades

El enigma de los sueños ha atraído a neurólogos, científicos, investigadores y curiosos desde hace años. Y, casi todos ellos se han hecho la misma pregunta: ¿cómo y por qué soñamos?

El objetivo es tratar de entender la necesidad de esta actividad cerebral durante la fase del sueño así como la química y el mecanismo de los sueños. ¿Qué ocurre en el cerebro cuando soñamos?, ¿soñamos toda la noche?, ¿qué desencadena esas imágenes que recreamos?

Las fases del sueño

Una persona atraviesa durante varias fases durante la etapa del sueño. Pero, ¿cuándo ocurren los sueños? Las personas no soñamos durante toda la noche, a lo largo de las horas entramos en distintas fases del sueño y solo elaboramos esas historias en la fase REM del sueño. Y, ¿sabes cuánto tiempo dura esta fase? Tan solo 6 minutos.

Puede que al despertar tengas la sensación de haber estado soñando horas, pero han sido tan solo unos minutos y en ellos has condensado toda una ensoñación.

REM, cuyo acrónimo significa Rapid Eyes Movement (Movimiento Rápido de los Ojos), es una fase que se caracteriza no solo por realizar esos extraños y veloces movimientos con los ojos hacia detrás y hacia delante, sino también por entrar en un estado físico de parálisis y una etapa en el cerebro de alta actividad. Es el momento en el que ocurren los sueños, aunque la mayoría no entran a formar parte de nuestra memoria, se escapan antes de despertar o al momento de hacerlo. 

Pero, antes de entrar en esa fase REM, hay otras cuatro etapas anteriores que abarcan casi noventa minutos. En ellas, la actividad del cerebro y la física se vuelven prácticamente pasiva, mientras que en la fase REM el cerebro entra en una actividad más activa. 

Cómo soñamos: la química del sueño

El ser humano sueña desde que está en útero materno. Se ha demostrado que ya en la veintitrés semana de gestación, el feto produce ensoñaciones mientras duerme. Pero, ¿con qué sueña? En realidad, nadie lo sabe.

Lo que sí se ha comprobado es que una de las cosas que originan la fase del sueño es un aumento del nivel de acetilcolina en el cerebro. Esta sustancia de complicado nombre es un producto químico que actúa como uno de los principales neurotransmisores del cerebro, es decir, permite que una neurona del cerebro pueda comunicarse con otra. 

Durante la fase REM, algunos tipos de células del cerebro se vuelven muy excitables, y esa excitabilidad, es un estado químico. Cuando esas mismas células se activan estando despierto, originan movimientos físicos y semiautomáticos como caminar, comer, rascarte... Sin embargo, mientras dormimos y estamos en la fase soñadora, los movimientos oculares continúan pero los nervios que mandan sobre los movimientos de los miembros están desconectados. 

Por qué soñamos: distintas teorías

Los investigadores no se ponen del todo de acuerdo sobre por qué soñamos, hay distintas teorías que intentan arrojar luz al misterioso mundo de los sueños y su significado:

Los sueños nos conectan con nuestras emociones

Para muchos terapeutas, los sueños pueden ser formas de afrontar y tratar de digerir dramas emocionales que nos ocurren en la vida. Y debido a que el cerebro está operando a un nivel mucho más emocional que cuando está despierto, puede hacer conexiones con respecto a sus sentimientos que su ser consciente no haría.

Soñamos porque el cerebro trata de organizarse

Para algunos cuando dormimos, el cerebro forma imágenes, historias, escenas y sucesos al intentar poner sentido a sus propias señales internas. Esto al menos, es lo que propusieron hace unos años los doctores Hobson y McCarley, quienes ofrecieron un punto de vista distinto en algunos puntos a la teoría de los sueños de Freud que decía que los sueños no eran otra cosa que una expresión disfrazada de ideas, pensamientos y sentimientos que teníamos reprimidos.

Los sueños son consecuencia de cambios en el cerebro

Para Hobson y McCarley algunos sueños pueden contener características psicológicas y preocupaciones, por lo que cada persona puede analizarlas para revisar su actuación en la vida.

Pero, según Hobson, esos sueños tan raros en los que somos capaces de proezas únicas como volar, viajar al pasado, caer de un décimo piso y no morir, etc. pueden ser una consecuencia de cambios del cerebro y no tienen por qué tener ningún significado psicológico.

Los sueños son básicos para vivir 

Algunos especialistas afirman que esta fase REM se ha conservado a través de la evolución del ser humano y de los mamíferos (porque los animales también sueñan), es imposible eliminarla por lo que puede tener ciertas funciones biológicas. De hecho, en algunos experimentos con animales, éstos murieron cuando se intentó suprimir la fase REM durante un largo período de tiempo. 

Soñar ayuda a vaciar la memoria

Por otro lado, el doctor Francis Crick y el doctor Graeme Mitchison de la Universidad de Cambridge propusieron que la fase soñadora del sueño sirve para vaciar el cerebro de toda esa información innecesaria que vamos acumulando durante todo el día. 

Cuándo recordamos lo que soñamos

Siempre soñamos pero no siempre podemos recordar las imágenes que recreamos en los sueños. De hecho, solo podemos recordar los sueños que están en curso cuando te despiertas no aquellos que suceden si tienes un sueño pero no de despiertas a mitad del mismo. Esto es debido a que durante la fase REM baja nuestro nivel de norepinefrina, un elemento químico cerebral asociado con la memoria y la actividad eléctrica del cerebro. Estos niveles bajos de norepinefrina dificultan recordar los sueños.