¿Quién planteó la teoría heliocéntrica por primera vez? Ni Copérnico, ni Galileo

El primero en afirmar que los planetas giraban alrededor del sol lo hizo en el siglo III a. C

Alba Caraballo - 2019-05-29 12:31:00 - Ciencias

Copérnico se ha llevado los honores de ser el primer astrónomo que presentó ante el mundo la teoría heliocéntrica, es decir, la idea de que la Tierra gira alrededor del sol, y no al revés como se había pensado hasta el momento.

Sin embargo, ni Copérnico, ni Galileo Galilei años después... la realidad es que la persona que planteó la teoría heliocéntrica por primera vez lo hizo mil setecientos años antes que estos dos astrónomos. Esta es la historia que deberías conocer sobre un griego que contemplando un suceso en el cielo, se dio cuenta que la Tierra no podía estar en el centro del sistema solar. 

Nicolás Copérnico, el astrónomo que ha pasado a la historia como el descubridor del heliocentrismo

quien planteo la teoría heliocentrica

Copérnico fue un astrónomo polaco que nació en 1473 y murió en 1543. Aunque era un hombre muy preparado, había estudiado matemáticas, medicina, teología y derecho, su principal inquietud fue la astronomía (que entonces se estudiaba junto con las matemáticas).

Un estudioso que, por saber también sabía griego y, leyendo a los autores antiguos, se encontró con una cita de Arquímedes, quien se refería al autor de la teoría heliocéntrica. Copérnico, creyó a pies juntillas aquello que leyó, y se apropió de la idea.

Nicolaj Koppernik (que así es su nombre en polaco), presentó su teoría en forma de libro pero murió justo antes de que la Inquisición pudiera dar cuenta de tal osadía. Y es que, para la Iglesia de aquellos años, la Tierra era el centro del universo y, decir lo contrario, entraba en contradicción con algunos pasajes de la Biblia. Por lo tanto, para los católicos, afirmar que los planetas, incluida la Tierra giraban alrededor del sol era una auténtica herejía que había de ser perseguida y castigada. 

Sin embargo, ya que Copérnico murió sin posibilidad de ser ajusticiado, sus colegas tomaron su libro como un tratado sin valor y quedó en el olvido, al menos por los siguiente setenta años.

Galileo Galilei, refrendó la teoría del heliocentrismo

Unos años después de la muerte de Copérnico, en el 1564 nació Galileo Galilei en Pisa (murió el 18 de enero de 1642). Otro hombre de gran inteligencia que, como su predecesor era un estudioso que se formó en geometría, física y astronomía. Este sabio se dio cuenta de que, muchas de las ideas que regían su mundo, estaban basados en errores o eran dogmas anticuados que necesitaban ser renovados y fue esta reflexión la que le llevaría al heliocentrismo. 

Su pasión por la astronomía le llevó a conocer el libro de Copérnico y a creer su planteamiento. Así fue como escribió a su amigo Kepler y le confió sus ideas. Por su parte, este transformó un instrumento óptico que ya se usaba en los Países Bajos para crear una lente que permitiera observar y estudiar el cielo. Así fue como Galileo pudo usar el telescopio de Kepler para refrendar sus ideas sobre la teoría heliocéntrica y, orgulloso de su descubrimiento, escribió en 1610, "me inunda infinito estupor, infinito es mi agradecimiento para con Dios, que se ha complacido en hacerme el primer observador de tan admirable cosa, durante tantos siglos oculta".

Galileo se decidió a poner por escrito sus hallazgos en el libro Sidereus Nuncius en el que apoyaba la teoría de Copérnico. Su obra, pronto se difundió por toda Italia y ahí comenzó la polémica, porque llegó la Santa Inquisición para afirmar que esa teoría era ignorante y herética. El sol no podía ser el centro del universo y aquel que así lo afirmara tendría que atenerse a las consecuencias.

Invitaron a Galileo a retractarse de tan absurda idea e incluso le obligaron a negarse a defenderla, enseñarla o adoctrinar con ella a otros y, si no obedeciera, sería enviado a la cárcel. Fue amonestado y él asintió a retractarse. Abjuró de rodillas, humillado y con la mano sobre los Evangelios, aunque nunca pronunció aquella frase "y sin embargo se mueve" (eppur si muove) que ha pasado a la historia como suya. 

Y... Aristarco de Samos quien planteó la teoría heliocéntrica por primera vez

Ya de por sí parece increíble que los griegos concibiesen el universo en términos geométricos, por lo que, que Aristarco de Samos, el verdadero descubridor de la teoría heliocéntrica, lo hiciese en el siglo III a. C. parece algo admirable.

Aristarco de Samos fue un astrónomo griego muy bien considerado en Alejandría, donde vivió casi toda su vida. Era profesor y un osado astrónomo que supuso que los eclipses lunares se producían porque la Tierra se interponía entre el sol y la luna, por lo tanto, no había duda, el sol estaba en el centro del sistema solar. 

Aunque escribió varios tratados científicos, en ninguno queda constancia de su descubrimiento, sin embargo, la prueba de que fue Aristarco de Samos el primero en concebir el sistema astronómico heliocéntrico está en una cita de Arquímedes (aquella que leyó Copérnico) en su obra Arenario. 

En ella explica que Aristarco había publicado un libro en el que exponía que la Tierra, junto con los demás planetas, giraba alrededor del sol y, que ese ciclo, lo cumplía en un año. Además, afirmó que la Tierra giraba sobre su propio eje, dando lugar a las noches y días y a las estaciones. Y esto, lo dijo cuatro siglos antes que Tolomeo.

Si alguien hubiera escuchado y creído a Aristarco de Samos, nos habríamos ahorrado dieciocho siglos de errores astronómicos. Pero, su hipótesis fue rechazada por otros científicos de su época como Arquímedes o Hiparco. Incluso le tacharon de impío por lo que, a partir de entonces, nada se sabe de él. No queda claro si fue desterrado, ejecutado o simplemente acallado.  

Tan olvidado quedó que, generaciones enteras se refieren a Copérnico como el creador de la teoría heliocéntrica, obviando que, Aristarco, ya había dado con la clave años atrás.

Pobre Aristarco, más de 2000 años después de que resolviera uno de los enigmas de la humanidad, solo los eruditos o estudiosos de la astronomía conocen su nombre.