Uña del pie rota o desprendida: ¿qué hacer?

Qué hacer si se me ha roto la uña del pie

Ernesto Díaz - 10 de noviembre de 2019 - Salud

Un fuerte golpe en una uña o llevar calzado que la presione demasiado puede provocar un amoratamiento del dedo o hematoma subungueal que, con el tiempo, provoque su desprendimiento del lecho ungueal, es decir, de la carne. Es cuando la uña comienza a levantarse, ¿qué hacer en estos casos?, ¿cómo actuar si tienes una uña del pie rota o desprendida?

Qué hacer si tienes la uña del pie rota o desprendida 

Uña rota, levantada o desprendida, ¿qué hacer?

Cuando un pesado objeto cae sobre tu pie, te lo golpeas contra algo o llevas durante horas un calzado que aprieta el dedo, puedes terminar con una uña rota o desprendida. Incluso puede suceder que, inicialmente se ponga negra para, poco a poco, a medida que va creciendo, se vaya levantando del lecho ungueal. En estos casos puede suceder que, se levante parcial o totalmente, se produzca un corte a lo largo de la superficie de la uña o siga unida a la carne por una zona, mientras el otro extremo comienza a levantarse.

Lejos de toda la repulsión que puede provocar esta situación, es conveniente tomar medidas para evitar que, la uña levantada se enganche con las medias, calcetines o calzado provocando un tirón innecesario y una herida en lo que quedaba de uña unida a la carne. 

En este punto, la forma en la que debes actuar depende de qué parte de uña está levantada, rota o arrancada y de qué parte todavía está unida a la carne. Es importante para que, la uña nueva que crezca, lo haga adecuadamente, ¿qué hacer en estos casos de uñas rotas o desprendidas?

Qué hacer si parte de la uña está unida al lecho ungueal y parte desprendida

En estos casos, no intentes forzar la parte que aun está unida a la carne para levantarla en casa porque podrías provocar un desgarro y una herida en el lecho ungueal. 

Lo correcto, es recortar la parte suelta para que no se enganche con el calzado, los calcetines o cualquier otro elemento y se provoque un rasgado. Para ello, utiliza unas tijeras o un cortauñas limpio y ve cortando a lo largo de la zona que ya está desprendida. Intenta no dejar bordes filosos, sino redondos y uniformes

Si el lecho ungueal de la uña está tierno, intenta protegerlo durante una semana para que vaya endureciendo y te haga daño al ponerte el calzado. Limpia bien la zona, utiliza antiséptico y cubre con una tirita. Cambia el vendaje cada día y, siempre que estés en casa, intenta dejar el dedo al aire con un calzado que deje respirar los dedos para que cicatrice antes. 

Qué hacer si la uña se ha partido en vertical

En caso de que haya sangrado, parte de la uña haya quedado incrustada en el lecho ungueal o el corte vaya a lo largo de toda la uña en vertical, acude a tu médico para que pueda extraer la uña y proceder a su cura.

Si se trata de un corte leve y poco profundo que no requiere de tratamiento, puedes aliviar el dolor colocando una compresa fría en el dedo, reposando con el pie elevado por encima del nivel del corazón y tomando un analgésico de venta libre en caso de que notes dolor. 

Cuando ir al médico ante una uña rota o desprendida

Aunque muchos de los cortes y golpes en las uñas que provocan su rotura pueden tratarse en casa, es conveniente que acudas a tu médico o podólogo en caso de que: 

- El corte sea demasiado profundo y necesite puntos de sutura.

- El corte esté demasiado abajo y no puedas recortar la uña.

- Te provoque molestias que te impidan caminar.

- La uña se está separando de la carne y no te veas capaz de recortarla o curarla. 

- El dedo del pie está torcido o no puedes moverlo con normalidad.

- Sientes gran dolor en el dedo y se ve muy hinchado. 

- La herida se ve infectada: está enrojecida, con pus y tiene mal olor.

- Tienes fiebre y no es debido a otras causas como un resfriado o gripe.

En estos casos, el podólogo o tu médico procederá a dormir la zona para poder limpiar, tratar, recortar la uña o colocarla de nuevo en su sitio en caso de que la lleves íntegra y esté en buenas condiciones. 

Tanto tu uña antigua como una artificial puede proteger el lecho ungueal si se ha arrancado de raíz ya que estará tierno y producirá molestias al contacto con cualquier elemento. En caso de que la uña se vaya desprendiendo poco a poco tras un golpe, el lecho irá poniéndose duro poco a poco y molestará menos. 

En caso de que tengas un hematoma subungueal y la sangre se haya acumulado bajo la uña, puede aliviar la presión eliminando esta acumulación. Además podrá poner una pomada con antibióticos para evitar una infección. 

Lo que no debes hacer ante una uña rota

Mientras que hay quienes no pueden ni mirar esa uña tan desagradable, otras personas intentan ponerse manos a la obra para retirar la uña parcialmente desprendida o la uña rota. Si eres de los segundos, toma nota de lo que no debes hacer porque podrías empeorar la situación: 

- Si tu uña está parcialmente separada, no retires el resto, mucho menos forzándolo. Como te hemos propuesto ve recortando la parte que está suelta a medida que va creciendo o acude a un podólogo para que pueda proceder a retirarla con el instrumental adecuado.

- Nunca envuelvas el lecho ungueal con un vendaje adhesivo, se pegará a la carne y será difícil de desprender y además doloroso. 

- Si la uña se va desprendiendo poco a poco tras haber sufrido un amoratamiento de la uña, sé paciente. Puede ser cosa de meses que, la uña antigua vaya desprendiéndose y apareciendo la uña nueva. Incluso puede pasar un año hasta que la uña de tu dedo se vea en perfectas condiciones. 

Cómo evitar que se rompan las uñas

Recorta bien los bordes de tus uñas a medida que vayan creciendo, de lo contrario pueden engancharse con la ropa, una alfombra o cualquier otro elemento. 

Usa un calzado que deje suficiente espacio en la parte delantera, ya que la presión en el dedo, debido a un zapato o deportiva pequeña, es una de las causas más frecuentes que provocan un amoratamiento en el dedo y posterior desprendimiento de uña. 

Si sufres de hongos o alguna enfermedad que provoca mala circulación, puedes terminar con una uña rota, dañada o desprendida. En caso de infección micótica consulta con tu médico para realizar un tratamiento que acabe con los hongos, antes que ellos acaben con tu uña.