Por qué dormir poco provoca sensación de resaca

La falta de sueño puede ser peor que una resaca

Ernesto Díaz - 17 de septiembre de 2019 - Salud

¿Quién no ha tenido una mala noche alguna vez? Esas noches en las que conciliar el sueño parece algo imposible y, ves como van pasando las horas sin lograr entrar en el mundo de Morfeo. 

Ya sea porque no puedes dejar de dar vueltas a una preocupación, has tenido una discusión con alguien, hayas de tomar una decisión difícil o preparar un examen, es posible que vivas lo que se conoce como una noche en blanco, es decir, una noche privada de sueño. 

¿Recuerdas cómo te sentías al día siguiente después de no haber dormido? Sí, como si hubieras estado toda la noche de juerga y te hubieses pasado con la bebida y, sin embargo, nada más lejos de la realidad. Conoce el por qué de esta situación, por qué dormir poco provoca sensación de resaca.

Razones por las que dormir poco provoca sensación de resaca

Tener una noche en blanco, en la que no se duerme nada o prácticamente nada, puede conducirte a vivir una larga y agotadora jornada posterior, tanto que parece que no vas a recuperarte hasta que llegue la noche y puedas descansar, tal y como ocurre con la resaca. 

Cuando alguien no descansa lo suficiente, el día siguiente se torna una jornada difícil de afrontar, sobre todo cuando no se ha conseguido dormir más que unas cuantas horas de principio a fin. El cuerpo parece ralentizado, los párpados están pesados, la mente se dispersa e incluso se puede tener un malestar general similar al de la resaca. Piensas lento, actúas lento y solo te imaginas volviendo a la cama para poder dormir un poco.

Pero, si no has bebido ni una gota de alcohol, ¿cómo es posible tener esa sensación de resaca como si hubieras vivido una despedida de soltero la noche anterior?

Un equipo de investigadores de la Universidad de California (UCLA) tiene la respuesta. El investigador, Dr. Itzhak Fried, y sus colegas descubrieron que la falta de sueño puede interrumpir la actividad cerebral, de la misma manera que lo hace el alcohol.

El estudio se centró en un grupo de pacientes que se preparaban para someterse a una cirugía para determinar de dónde procedían sus ataques epilépticos. Les conectaron electrodos para medir la actividad cerebral y les pidieron que permanecieran despiertos toda la noche, y es que, la falta de sueño puede provocar ataques epilépticos a personas con esta afección.

Tras la noche en blanco, se les pidió que clasificaran imágenes de entre una variedad lo más rápido que pudieran. La tarea, que parece sencilla, resultó complicada para todos ellos. 

De esta manera, determinaron que hechos como la falta de comida o la falta de sueño puede conducir a sufrir fallos cognitivos, es decir, a problemas relacionados con la forma en la que percibimos el mundo que nos rodea. 

En definitiva, las células cerebrales pierden su capacidad de comunicarse entre sí, tal como lo hacen cuando bebemos demasiado. De esta manera, cuanto más sueño tenga una persona, más lentas se vuelven sus células cerebrales. Y, cuanta más fatiga sufra, más similitudes hay con el cerebro de alguien que ha bebido demasiado. De esta manera, un conductor ebrio es igual de peligroso como uno que no ha dormido lo suficiente, aunque esta segunda circunstancia no pueda recogerse a través de un aparato. 

El efecto de la falta de sueño sobre el cuero  

Dormir mal o a trompicones puede hacer que te sientas cansado y malhumorado al día siguiente pero, no dormir más que un par de horas o un poco más, puede hacerte sentir además aturdido, tal y como te sientes cuando te despiertas tras haber bebido un poco más de la cuenta el día anterior. 

La falta de sueño, por lo tanto, puede suponer un problema para tu salud física y mental si estas circunstancias se dan demasiado a menudo. ¿Sabes qué ocurre con tu mente y cuerpo cuando la falta de sueño es constante?

- Durante el sueño, el cerebro sigue funcionando, en gran medida para almacenar determinados recuerdos y poder disponer de ellos. Se forman conexiones entre las neuronas para recordar información. La falta de sueño, no permite estas conexiones, por lo que, además de dejar al cerebro agotado, le impide realizar bien su función. Puedes tener dificultades para recordar hechos o situaciones, tal y como cuando has bebido demasiado.

- La capacidad de concentración se ve comprometida, por lo que puede resultarte difícil prestar atención sostenida en el tiempo a determinadas tareas. 

- La falta de sueño impide que tu sistema inmunitario trabaje al máximo de su capacidad. Si no duermes lo suficiente, con el tiempo, es posible que tu organismo cuerpo no pueda defenderse de bacterias y virus como debiera y además, te costará más recuperarte de una enfermedad. 

- La falta de sueño prolongada es otro factor de riesgo para tener sobrepeso y obesidad. Y es que, el insomnio puede hacerte sentir tan fatigado que hacer ejercicio pasa a ser la última de tus prioridades. Con el tiempo, la falta de actividad física puede hacer que aumentes de peso, en definitiva, no quemas las suficientes calorías y no estás desarrollando masa muscular.

El sueño afecta asimismo a los procesos que mantienen el corazón y los vasos sanguíneos sanos, incluidos el azúcar en la sangre y la presión arterial. 

Conclusión

Tener una noche en blanco puede conducirte al día siguiente a sentirte como si tuvieras resaca. El cerebro no ha conseguido descansar y se encuentra fatigado. Esto suele arreglarse al día siguiente cuando logras superar esa mala noche y descansas, igual que cuando lo haces tras una resaca. Sin embargo, la falta de sueño crónica puede conllevar serios problemas de salud, tanto mental como física, por lo que conviene que, ante esta circunstancia acudas a tu médico para que pueda ofrecerte una solución.