Cómo vivir con una persona desordenada

Consejos para mejorar la convivencia con personas muy desordenadas

Alba Caraballo - 2018-09-15 09:04:00 - Psicología

Está en la naturaleza y personalidad de algunas personas el ser desordenado. Pero, cuando esas personas a las que les cuesta mantener el orden conviven con personas ordenadas y pulcras, la guerra está asegurada.

Si vives con alguien que nunca guarda su ropa, que deja papeles por todas partes, siempre saca pero nunca guarda y el entorno a su paso parece un campo de batalla, es posible que sufras varias crisis a lo largo del día. En Quonomy.com te contamos cómo convivir con una persona desordenada.

Guía para convivir con una persona desordenada

personas desordenadas

Hay personas ordenadas y muy ordenadas que, si han de enfrentarse a la convivencia con una persona desordenada pueden acabar sufriendo de ansiedad y un constante enfado al tener que compartir espacio con alguien tan contrario pero, si a pesar de eso lo adoras, es hora de ponerle remedio.

1. No te guardes el enfado, habla con la persona desordenada

Es posible que para evitar discusiones te calles la mayor parte de cosas que te molestan en el día, como cuando ves la leche fuera de la nevera, los calcetines bajo la cama, o el lavabo lleno de pelos, pero ignorar el problema no funcionará. La persona desordenada seguirá viviendo en su mar de desorden y a ti te consumirá el enfado al ver todo el caos de tu casa.

Sin embargo, estar detrás de esa persona chillando y regañando todo el día tampoco es la solución, terminarás pareciéndole esa persona molesta que no le deja vivir en paz.

Te proponemos una tregua para tratar los problemas de convivencia a través del diálogo. Busca un día, a una hora, en un lugar neutral, preferiblemente fuera de casa para exponer el problema, sin que se convierta en una lista de reproches, ya que solo conseguirás que se ponga a la defensiva, y poderle poner solución. Tendrás probablemente que, ceder en algunos puntos, y la persona desordenada, tendrá que hacerlo así mismo.

2. No acuses a una persona desordenada de ser sucia, no es lo mismo

La suciedad implica dejar comida sobrante en la cocina, ropa interior por el suelo, no tirar de la cadena del váter, ceniceros con colillas por toda la casa. La suciedad implica polvo, manchas, grasa o cualquier otra cosa que ensucia, según la RAE. La suciedad es asquerosidad y porquería.

El desorden no es otra cosa que la alteración del orden, es decir, dejar cosas fuera de su sitio. Por lo tanto, cuando negocies las condiciones del orden en tu casa, has de tener claro que la suciedad es innegociable y no se puede mantener un hogar lleno de porquería. En cuanto a dejar un libro fuera de una estantería u otros objetos fuera de su lugar, se pueden negociar los términos.

3. Pacta un plan de orden

Habréis de concretar lo que se considera poco desorden o mucho desorden sobre el que actuar inmediatamente. Hablad sobre qué cosas son importantes mantener ordenadas y cuáles son secundarias. Si hay que mantener el orden diario o la persona desordenada se compromete a reorganizar todo una vez por semana.

Qué tareas han de ser diarias, cuáles semanales y las mensuales. Qué habitaciones ha de mantener ordenada cada uno. Has de valorar lo que estás dispuesto a aceptar y lo que no para no caer en el estrés y la angustia. Eso sí, negociar es negociar, no es ganar la partida, supone también hacer concesiones.

4. Intenta entender a la persona desordenada

Muchas personas encuentran el equilibrio el el caos. De hecho, es muy frecuente escuchar a las personas desordenadas decir que saben exactamente dónde está cada cosa, incluso aunque tu veas un escritorio lleno de un mar de papeles. Sabrán encontrar el que buscan en un segundo. Sin embargo, si llegas y les ordenas la mesa de trabajo, se volverán locos intentando encontrar ese cuaderno que tenían debajo de una pila de libros.

El desorden, también tiene una lógica y a una persona desordenadas le gusta tanto mantener su desorden como a ti el orden.

Y, sobre todo, no sueltes frases despectivas como “qué desastre eres” porque empeorarás la situación, se sentirá insultado, menospreciado y atacado.

5. Facilita a la persona desordenada la capacidad de ser más ordenada

Deja una bandeja en el despacho para que junte todos los papeles, coloca en el baño un cesto para que deje la ropa sucia y sus calcetines no campen por toda la habitación, evita las sillas en la habitación, ya que solo servirán para amontonar ropa... En definitiva, agudiza el ingenio para facilitarle el orden.

Y, si tu persona desordenada lo es tanto y está tan arraigado su desorden que, por más estrategias que realizas no puedes con ella, al menos mantén un espacio para ti en el que todo esté a tu gusto. Piensa qué prefieres, discutir todo el día, o disfrutar con tu pareja de todo lo que te gusta de ella. Al menos te queda saber lo que dicen los estudios de las personas desordenadas: son muy inteligentes y creativas.